martes, febrero 28, 2006

El problema chipriota: ¿Sigue siendo la reunificación una solución?

Día a día la isla de Chipre ve despertar a dos pueblos en su seno. Desde hace décadas ya, aunque la comunidad internacional no lo admita, en los hechos existen dos Chipre: Uno griego y uno turco. Y ninguno puede atribuirse el título de dueño de la isla mediterránea.

Desde los confines de la historia Chipre ha sido un lugar de paso y de encuentro. Cual Palestina, múltiples pueblos han pasado por el suelo de la isla, y si ahora encontramos en ella a descendientes de turcos y griegos podemos seguir ampliando la lista de sus habitantes históricos incluyendo a británicos, venecianos y romanos, por nombrar a algunos. Se ha usado el factor demográfico para dar supremacía a una comunidad sobre otra, (hay más greco-chipriotas que turco-chipriotas) y fue aquel patrón el que modeló el equilibrio del poder político de la República de Chipre nacida luego de la independencia obtenida de Gran Bretaña el 16 de agosto de 1960. Sin embargo, no es posible sentar un "derecho de origen" por parte de alguno de los dos pueblos para gobernar Chipre; en ese sentido, ambos están en igualdad de condiciones. (y sus propias denominaciones de "greco-chipriotas" y "turco-chipriotas" -apelando a etnias y/o nacionalidades externas a la isla- lo denota)

Este panorama de partición "de facto" y de división étnica (y ya sabemos con numerosos ejemplos cuán difícil es resolver este tipo de problemas dentro de un mismo territorio... No hay que olvidar además que la división étnica también es religiosa.) nos hace olvidar que en algún momento griegos y turcos se unieron en pos de la independencia de Chipre. Sin olvidar el que la independencia chipriota se haya dado en un contexto generalizado de fin del Colonialismo, (al menos el político, en el sentido de dominio directo de un territorio por parte de una potencia extranjera) el hecho es que ésta fue refrendada en un acuerdo firmado por ambas comunidades representadas por sus líderes, (Arzobispo Makarios III, líder greco-chipriota, quien asumió como Presidente de la República; y el doctor Fazil Küçük, líder turco-chipriota, quien asumió como Vicepresidente) acuerdo que tuvo como garantes de tal a Grecia, Turquía y a Gran Bretaña. Dejando en claro que fue la comunidad greco-chipriota la que luchó más denodadamente por ese objetivo (llegando a las actividades terroristas), podemos reconocer en la constitución -citando esta última palabra como la erección de, no refiriéndonos a la ley fundamental- de la República de Chipre una voluntad común de establecer un estado. (de caracter binacional, además)

Pero el intento fue fallido. Ya en los primeros tres años de la nueva república su ordenamiento demostró no ser funcional. (planteamiento expresado principalmente por los chipriotas griegos) El intento de cambiarlo por parte de los chipriotas griegos (favoreciendo con esto a las autoridades de este origen, hay que decirlo) provocó el abandono por parte de los chipriotas turcos de sus puestos en la administración. Junto con el hecho de que "de facto" la república binacional quedó en manos de una sola nacionalidad, las denuncias de matratos y violencia entre ambas comunidades se acrecentaron. Así, el golpe de estado de 1974 de militares chipriotas pro-"enosis" o unión con Grecia -instigado por la Junta Militar que gobernaba Grecia en ese entonces- en contra del gobierno del Arzobispo Makarios III, presidente de Chipre desde la independencia, sólo fue la gota que rebalsó el vaso en la situación de tensión entre las dos comunidades chipriotas. El golpe, que redundaría en fracaso, fue causa de que el ejército turco -alegando como motivación la categoría de Turquía de garante del status quo de Chipre- desembarcara en el norte de Chipre y ocupara el tercio norte de la isla, incluyendo parte de la capital de la isla, Nicosia. El retorno al poder del arzobispo Makarios III no provocó un retorno al estado anterior. Las tropas turcas no se retiraron del norte de Chipre, en el que se estableció una administración autónoma de los turco-chipriotas.

Interviniendo en el conflicto, la Organización de las Naciones Unidas estableció una misión en la isla resguardando la línea divisoria, llamada "Línea Atila" -y declarando además como ilegal la independencia de la RTNC-, la que permanece allí hasta el día de hoy. (con un batallón chileno-argentino entre las tropas) La comunidad internacional no reconoció la división de Chipre, cuyo sillón en la ONU siguió siendo ocupado hasta hoy por el gobierno greco-chipriota. -el que no ha modificado la constitución de la República de Chipre en su caracter binacional; los cargos de la minoría turca se consideran vacantes- La administración autónoma turca se declaró República Turca de Chipre del Norte en 1983, pero sólo fue reconocida por Turquía. Diversas tentativas de reunificación (a la cuál ambas partes dicen aspirar) han terminado en fracaso, incluída la propuesta por el Secretariado General de la ONU en 2004 consistente en la constitución de un estado bi-zonal y bi-cameral, con territorio asignado a cada comunidad dentro de una isla unida; y la que, si bien fue votada ampliamente a favor por parte de los turcochipriotas -que discrepaban así con el presidente de la RTNC de ese entonces, Rauf Denktas- la rechazó la mayoría de los grecochipriotas.

Con respecto a este último intento de reunificación conviene tener en cuenta algunos factores interesantes que movieron esta votación. En parte, los turcochipriotas tendieron a un voto "sí" a esta propuesta, debido a que la reunificación los llevaba a integrarse a la Unión Europea. Esto es explicable debido a que el gobierno de la parte griega (que, reitero, es reconocido por la comunidad internacional -con la excepción de Turquía- como el gobierno de Chipre) solicitó la membresía de Chipre a la Unión Europea; organismo al cual Chipre pudo ingresar en 2004 y cuya membresía era válida para toda la isla sólo en caso de aprobarse la reunificación, y de caso contrario sólo sería válida para la parte griega de Chipre hasta un cambio en la situación. La importancia de haber logrado la reunificación y la integración a la UE para los turcochipriotas pasa porque este hecho hubiera acabado con un "no-reconocimiento" que en los hechos no sólo es político, sino también económico, que causa que la RTNC deba comerciar, e incluso para la llegada de turistas -el turismo es una actividad económica muy importante a ambos lados de la isla- depender, exclusivamente de Turquía. Esta situación ha causado un daño patente a la economía del sector turcochipriota, que a las claras no ha podido desarrollarse tanto como la parte grecochipriota. Así mismo, los chipriotas griegos pensaron cómo la perspectiva de una reunificación podía significarles caer en un caso similar al alemán, donde la parte occidental sigue pagando el costo de haber absorbido a su más "atrasado económicamente" vecino oriental. Y si los alemanes presentaban la característica de considerarse un solo pueblo como para aventurarse en una reunificación y sus costos, en el caso chipriota no ocurre lo mismo. Existen además múltiples demandas por parte de ciudadanos grecochipriotas sobre bienes inmobiliarios que en la actualidad están en el territorio bajo administración turcochipriota. La devolución de estos bienes no estaba contemplada en el plan del Secretario General Annan, y esto movió a más de un grecochipriota a votar "no". No menos importantes en esta situación son las influencias externas. Si bien Grecia ha mantenido en muchos momentos un silencio referente al tema chipriota, ha tenido algunas intervenciones, entre las que cabe destacar la conducta del gobierno militar griego en 1974, donde instigó el golpe militar "pro-enosis" en Chipre, y sin embargo no le apoyó al consumarse; (¿presionado quizás por Estados Unidos al ver pelear a dos miembros de la OTAN en una zona clave del mundo? Allí queda la pregunta) como también más recientemente en una venta de misiles al ejército grecochipriota. Por parte de Turquía, el que aún se mantengan tropas turcas en la isla es un hecho que despierta suspicacias. Se sigue apelando a la condición turca de garante de la isla para la mantención de estas tropas, y a la seguridad de los turcochipriotas; pero después de 23 años de que los turcochipriotas se declararan república independiente y con una línea divisoria resguardada por la ONU, resulta dudoso que el ejército grecochipriota llegara a intentar quebrar esa línea con el fin de invadir la parte turca, y también lleva esta situación a pensar en intereses más ocultos por parte de la poderosa clase militar turca en mantener presencia en Chipre; todo esto, sin olvidar que la resolución del problema chipriota es clave para un posible ingreso de Turquía a la Unión Europea. Y es parte de este asunto también Gran Bretaña; el tercer garante de Chipre -junto con Grecia y Turquía- luego de la independencia de la isla, y con presencia de bases militares en la isla, pero que no ha mostrado una gran voluntad de intervenir en pos de la reunificación.

Todo este panorama de intentos fracasados y numerosos problemas hace dudar de que el concepto de reunificación siga siendo una respuesta válida al problema chipriota. Pero la voluntad sigue estando. La ONU, la UE, Estados Unidos, el presidente turcochipriota actual y al menos parte del liderazgo grecochipriota siguen creyendo en la posibilidad de una reunificación. Y en los actos, ambas partes muestran coincidencias que abren puertas. Tanto la República de Chipre (la parte griega) y la República Turca del Norte de Chipre, conforman regimenes democráticos, reconocidamente pluralistas y con resguardo de las libertades públicas; basando ambos además su desarrollo económico en el turismo y en el comercio. Aunque en política sólo uno de los dos regímenes sea reconocido, las similitudes en el actuar político hacen pensar que en el caso de una reunificación no habría demasiadas diferencias en este plano.

Aunque significaría ahondar en la creciente tendencia a la constitución de estados centrales débiles con un fuerte contenido autonómico, en miras a una alternativa de solución sería interesante mirar a un ejemplo controvertido: Bosnia-Herzegovina. Se podría constituír un escenario similar, con dos administraciones separadas de base étnica -que en los hechos ya existen- y una autoridad central muy limitada, encargada principalmente de la representación internacional y la defensa. Con la salvedad de que se desconoce si el ejemplo bosnio funcionará sin la presencia de tropas internacionales, hasta el momento ha resultado funcional, y como tal, puede ser una buena alternativa a la reunificación chipriota, que aunque haya engrosado un fracaso más a los intentos, sigue siendo una alternativa viable.


(Por Eduardo Peñailillo. El artículo sólo refleja la opinión del autor y no el pensamiento de la República Turca del Norte de Chipre)

Eduardo Peñailillo B.
Administrador del sitio web.